Polirumbo
September 28, 2025
A finales de septiembre de 2025, Ecuador se encuentra en un punto de inflexión crítico. El gobierno del presidente Daniel Noboa libra una batalla en dos frentes simultáneos que definirán el futuro del país: una “guerra” declarada contra el crimen organizado transnacional y un pulso político interno de alta tensión. Tras una semana de eventos decisivos, que incluyeron la desactivación de un paro nacional indígena y la aprobación de una consulta popular para una Asamblea Constituyente, el escenario se muestra complejo, lleno de riesgos y oportunidades estratégicas.

Frente 1: La Guerra Contra el Crimen Organizado Transnacional
El gobierno de Noboa ha elevado la lucha contra el narcotráfico a una prioridad nacional e internacional. Ante una ola de violencia sin precedentes, a principios de 2024 se declaró al país en “conflicto armado no internacional” y se designó como terroristas a las principales bandas criminales, muchas de ellas vinculadas a carteles mexicanos y mafias europeas.
Esta lucha ha trascendido las fronteras. En el reciente Debate General de la ONU, la canciller Gabriela Sommerfeld instó a la comunidad internacional a reconocer al crimen organizado transnacional como una amenaza global. La ofensiva diplomática busca consolidar alianzas clave, coordinando operaciones con Estados Unidos y Europol. Un paso audaz es la propuesta, en la consulta popular del 16 de noviembre, para autorizar “puntos estratégicos” con presencia militar extranjera, un giro significativo en la política exterior del país.
Frente 2: El Campo de Batalla Político Interno
Mientras combate a las mafias, el Ejecutivo enfrenta un tenso panorama político interno:
La Oposición y la Próxima Contienda Electoral:
El camino hacia la Constituyente ha activado a la oposición, principalmente al correísmo, que rechaza la iniciativa. El expresidente Rafael Correa ha llamado a hacer campaña por el “NO”, argumentando que es un gasto innecesario y una estrategia de Noboa para acumular poder, a pesar de las negaciones del presidente sobre la reelección indefinida.
Se anticipa una campaña polarizada. El gobierno vinculará el “Sí” con la seguridad y la paz, mientras que la oposición buscará capitalizar el descontento social para unificar un voto de rechazo.
Un Futuro Incierto:
El gobierno de Noboa ha demostrado firmeza y ha sorteado con éxito dos crisis importantes, fortaleciendo su autoridad a corto plazo. Sin embargo, los riesgos persisten. La pugna política podría intensificarse, y las organizaciones criminales podrían aprovechar cualquier señal de caos o inestabilidad para contraatacar.
Ecuador se adentra en semanas cruciales que pondrán a prueba la capacidad del Estado para mantener el orden, avanzar en su agenda de reformas y continuar su lucha existencial contra un crimen organizado que amenaza a toda la región. El resultado del referéndum de noviembre no solo definirá el futuro institucional del país, sino que también enviará una señal clara sobre el rumbo que tomará en su guerra contra el narcoterrorismo.